Pendaflex inventó el folder colgante en 1941. Antes de eso los expedientes se apilaban de plano en cajones y encontrar uno implicaba sacar todo el bloque; el sistema de varillas que cuelgan de un riel es suyo, y hoy es el estándar de cualquier archivero de cajón.
Por qué importa la marca en un colgante. La varilla metálica y el punto donde se une al cartón es lo que falla: si el material es delgado, el folder se desprende del riel con el peso y el cajón se convierte en un montón. Un colgante bien hecho aguanta años de abrir y cerrar diario. Y como el sistema depende de la medida exacta del riel, mezclar marcas suele terminar en folders que no embonan.