Kronaline es una marca de papel para plotter, y ese es un consumible muy distinto al papel de oficina: se compra por rollo, por núcleo y por ancho.
Los tres datos que hay que revisar antes de comprar. El núcleo —2 o 3 pulgadas—, porque es lo que embona en el eje del plotter y si no coincide simplemente no entra. El ancho, que debe corresponder al formato del plano. Y el largo del rollo, que es lo que determina el costo por metro. Un despacho de arquitectura o ingeniería que imprime planos a diario lo sabe; quien compra por primera vez suele equivocarse en el núcleo.