Expo es, en la práctica, el estándar del marcador para pizarrón. En muchas salas de junta y aulas se pide «un expo», no «un marcador para pintarrón». Es parte de Newell Brands.
La razón es química y muy concreta. La tinta lleva un agente que impide que el pigmento se adhiera a la superficie porosa del pintarrón: por eso se borra en seco, completo y sin dejar sombra. Un marcador permanente usado por error en un pizarrón deja fantasma para siempre, y un marcador de pizarrón barato deja una película gris que sólo sale con líquido limpiador. Si el pintarrón se usa a diario y se fotografía en juntas, esa nitidez es el producto.