Crayola fabrica crayones desde 1903 y es, para varias generaciones, el primer material de dibujo que alguien tiene en la mano.
Su diferencia es la seguridad certificada. Sus productos cumplen normas de no toxicidad y sus plumones son lavables: la tinta está formulada para salir de piel, ropa y superficies con agua. En una escuela, una guardería o un área infantil de empresa, eso no es un detalle de marketing —es lo que evita ropa arruinada y reclamos de padres.