Casio es japonesa y en 1957 lanzó la primera calculadora compacta totalmente eléctrica del mundo. Casi 70 años después sigue siendo el nombre por defecto de la categoría, y no por inercia.
Dónde está la diferencia. En una calculadora de escritorio lo que importa es el tacto de la tecla y que el número entre a la primera: una tecla que rebota mete dobles dígitos y arruina una captura de horas. Casio también sostiene la vigencia de sus modelos científicos por años, que es lo que permite a una escuela o a un área técnica estandarizar un modelo y no tener que reenseñarlo cada temporada.