Apple diseña al mismo tiempo el equipo, el sistema operativo y el chip que lo mueve. Esa integración es su diferencia real frente a cualquier otro fabricante: nadie más controla las tres capas, y de ahí salen el rendimiento por watt de los chips de la serie M, la autonomía de una jornada completa sin cargador y la continuidad entre Mac, iPhone y iPad.
Por qué una empresa compra Apple. No es el precio de compra, es el costo a tres años. Los equipos reciben actualizaciones de sistema durante muchos más años que el promedio del mercado, conservan un valor de reventa alto y se administran en flota con MDM sin necesidad de imágenes. Para diseño, video y desarrollo, además, es el estándar de facto del área.